Introducción
Dormir boca arriba es la postura más benigna para la columna, siempre que la almohada haga su trabajo. Y el trabajo aquí es concreto: apoyar la curva del cuello sin empujar la cabeza hacia adelante ni dejarla caer hacia atrás. Ni tan alta que te levante la barbilla contra el pecho, ni tan baja que el cuello quede colgando.
La mayoría de gente que duerme boca arriba con una almohada de fibra plana entra en el segundo escenario y despierta con la nuca tirante. Vamos con la geometría correcta y las 3 opciones que mejor la resuelven.
Qué debe cumplir una almohada para boca arriba
Altura media. Típicamente 8-11 cm en la zona central. Complexión menuda, rango bajo; complexión media-alta, rango medio-alto.
Hendidura o zona central más baja. Una zona en la que la cabeza se asienta ligeramente más hundida que las alas — es la característica de las cervicales de contorno.
Curva cervical de apoyo. El "rulo" o extensión inferior que sostiene la curva natural del cuello sin empujarla. Este apoyo es la diferencia entre "almohada plana rebajada" y "almohada cervical".
Firmeza media o media-firme. Blanda se hunde y deja la cabeza baja; muy firme rebota. Media es el punto justo.
Errores comunes durmiendo boca arriba
Almohada demasiado alta. Empuja la barbilla contra el pecho y comprime la vía aérea (empeora los ronquidos, además del cuello).
Almohada plana convencional. Sin curva cervical, el cuello queda colgando. Puede parecer cómodo un rato, se paga por la mañana.
Añadir una segunda almohada bajo la cabeza para "elevar más". No: usa una cervical bien elegida. Dos almohadas equivalen a "más alto" pero no a "más soporte".
Ignorar las rodillas. Un cojín firme bajo las rodillas descarga la lumbar. Opcional pero muy agradecido.