"Ergonómico" es la palabra más abusada del sector descanso. En un catálogo aleatorio de Amazon, el 80% de las almohadas cervicales llevan la etiqueta, muchas sin ergonomía real detrás. Esta landing separa las almohadas ergonómicas de verdad — aquellas con diseño biomecánico verificado — de las que solo tienen la palabra en la ficha.
¿Qué hace ergonómica a una almohada cervical? Un diseño que:
- Respeta la curva cervical: contorno con hendidura para la cabeza y elevación para el cuello.
- Se adapta a tu constitución: alturas por talla o ajustables.
- Distribuye la presión: viscoelástica de rebote lento o látex natural, no fibra hueca.
- Está pensada para tu postura: no todas valen para durmientes de lado y de espalda por igual.
Con estos 4 criterios, la lista se reduce mucho. Aquí las que sí cumplen.